jueves, 27 de septiembre de 2018

Wayne Shorter regresa a lo grande con un álbum triple y una novela ilustrada: EMANON

Menudo 2018 llevamos. Y eso que todavía no sabemos como va a terminar. Empiezo por la publicación del Bootleg Series nº 6 que Columbia publica de Miles Davis y que contiene nada menos que varios conciertos de la legendaria y última gira del Miles Davis Quintet con John Coltrane. Hay pocas cosas tan grandes en la historia del jazz.

Continúo con el acontecimiento jazzístico del año, la publicación de "Both Directions at Once" un disco inédito de John Coltrane, que va a señalar al 2018 como un año mítico.

Y ahora, de golpe y porrazo, habla otro gigante. Una de las leyendas vivas más importantes, sin ninguna duda, y eso que también está vivito y coleando Sonny Rollins. Wayne Shorter publica un nuevo álbum. Y lo que ya de por si, es un gran acontecimiento: un nuevo álbum de este gigante, se convierte en un hecho histórico porque publica un triple álbum acompañado de una novela gráfica escrita por él mismo y Mónica Sly con las ilustraciones fantásticas de Randy Duburke.

"Emanon" es el nombre del álbum, novela gráfica y el protagonista de las 4 historias que se relatan en la novela y que tienen mucho que ver con la libertad del individuo.

Pero más allá de la novela gráfica, del precioso diseño y del lujoso formato que Blue Note ha producido para este tesoro, y que,todo hay que decirlo, tiene un precio bastante elevado, lo que más interesa es que es un triple álbum de Wayne Shorter.

El Wayne Shorter Quartet formado por Danilo Pérez, John Patitucci y Brian Blade, ha protagonizado algunos de los mejores momentos del jazz del siglo XXI. Y eso que Wayne Shorter es uno de los grandes compositores y grandes saxofonistas de la historia del jazz. Desde álbumes míticos como "Night Dreamer", "Ju Ju", "Speak no Evil", "Adam's Apple", la colaboración con Milton Nacimiento en "Native Dancer" y un largo etc. como reza otro de sus álbumes míticos. Por no hablar de Weather Report y todas las obras maestras que grabó junto a Miles Davis.

El legado de este gigante es tan grande que resulta increíble que cuando hablamos de su cuarteto actual, no sólo es que resista la comparación con su anterior obra, es que forma parte de ella con nuevos capítulos a la altura de sus mejores trabajos. Y esto se debe a que no pretende hacer lo que ya hizo en anteriores etapas, sino a que hace música de ahora y de hoy y además con la calidad y el espíritu de búsqueda de siempre y al nivel musical de siempre. Por eso resulta admirable el nivel de este cuarteto y como ha evolucionado la música del saxofonista con esta formación que nos ha dejado grandes álbumes como "Footprints", "Beyond the Sound Barrier" o el último disco hasta la fecha "Without a Net". Ahora, en este triple cd, vuelve a dar un paso más, con un trabajo en el que junta en el primer cd a su cuarteto con la Orpheus Chamber Orchestra uniendo en un mismo lenguaje el cuarteto de jazz con la música de cámara y explorando un camino que pocas veces sonó tan coherente como en esta propuesta. Del primer tema "Pegasus" ya habíamos escuchado una versión en su anterior trabajo aunque en aquella ocasión al cuarteto lo acompañaba Imani Winds.

Los otros dos cd contienen dos directos del cuarteto, esta vez con temas más largos de lo que venía siendo habitual en sus directos y por tanto en una versión más abierta que en sus anteriores propuestas. Una auténtica delicia escuchar a esta working band que con el paso de los años se ha convertido en una de las formaciones más importantes del jazz del nuevo siglo.

Wayne Shorter a sus 85 años ha realizado su obra más ambiciosa en nada menos que 60 años de carrera. Y lejos de hacer una música revisionista, que sin duda se habría ganado ese derecho, ofrece cada día nuevos horizontes transmitiéndonos su sabiduría acumulada pero mirando al frente e innovando como si estuviera empezando su carrera musical.

En el mismo año que Coltrane nos regala nueva música que nunca había sido oída, como si quisiera decirnos que aún sigue en la cresta de la ola, otro gigante y contemporáneo suyo, nos regala un proyecto que trasciende cualquier etiqueta musical y que sin duda demuestra que Wayne Shorter no es que esté en la cresta de la ola, es que es the fucking cresta de la ola.

La verdad es que lo único malo de este trabajo es su excesivo precio. Pero, qué demonios! es un nuevo trabajo de Wayne Shorter, y su proyecto más ambicioso. Y qué proyecto!

Steve Coleman regresa al directo con sus Five Elements con "Live at the Village Vanguard"

La última ocasión en la que pudimos escuchar a los Five Elements en directo registrado en un álbum, fue con aquel "Curves of Life" que ya data de 1995. 10 álbumes después, con esta formación y 23 años más tarde, vuelve al directo con el fantástico "Live at the Village Vanguard, Vol I (The Embedded Sets), lanzado en Pi Recordings. Una fantástica noticia que se hace mejor teniendo en cuenta que contiene 2 CDs con 2 sets de sus actuaciones en el mítico club del Greenwich Village en 2017 y que todavía se hace mejor al adelantar ya, gracias a que este se titula vol 1, que habrá una segunda entrega.

Aunque hay que decir que el saxofonista es un músico prolífico, y que cada año prácticamente lanza al mercado un nuevo trabajo, el oír una grabación de su formación más mítica en directo, es algo largamente esperado por todos aquellos que admiran a esta leyenda de la música contemporánea.

Sus dos trabajos anteriores fueron obras en las que primaba más la composición, y en la que se hacía muy difícil diferenciar entre las partes improvisadas y las compuestas. "Synovial Joints” y "Morphogenesis" fueron dos trabajos excepcionales. Y también sus anteriores trabajos en estudio de los Five Elements están entre sus mejores trabajos de siempre. Pero el directo, es otra cosa. Con mucho más espacio para la interacción y la improvisación, lo que nos ofrece un repertorio más abierto y que ofrece una cara diferente de esta genial banda.

Sus acompañantes son los habituales del saxofonista en los últimos años, y gracias a lo cual, han conseguido un nivel musical casi telepático. Jonathan Finlayson a la trompeta, Miles Okazaki a la guitarra, Anthony Tidd al bajo y Sean Rickman a la batería logran que el mayor exponente del M-Base siga regalándonos verdaderas joyas como esta. Ya tengo un favorito para mejor disco del año.

Para cuando la segunda entrega? Esperaremos.

domingo, 19 de agosto de 2018

Miles Davis & John Coltrane: The Final Tour

En el año 1960 tuvo lugar la primera gira europea del Miles Davis Quintet. La primera edad de oro del trompetista tras haber publicado varias obras maestras seguidas tanto con su legendario sexteto (Milestones y Kind of Blue) como los también legendarios discos con Gil Evans (Miles Ahead, Porgy and Bess y Sketches of Spain).

Por aquel entonces John Coltrane ya le había anunciado a Miles que dejaría su banda para dedicarse a desarrollar su propia carrera que le llevaría por unos derroteros musicales diferentes de los del trompetista. Miles tuvo que insistir mucho a Coltrane para que hiciese esa última gira con su banda antes de dejarla por lo que se convirtió en la última colaboración de estos dos gigantes de la música, con excepción de la participación que Coltrane tendría en el siguiente álbum de Miles “Someday My Prince Will Come”.

Columbia ha comenzado hace algunos años a publicar bajo el título de Bootlegs Series, material inédito del trompetista. Esta publicación es ya la número 6 y desde luego es una de las más importantes. Aunque ya circulaban versiones de varios de los conciertos de esta gira, es de agradecer que por fin lo hagan con el cuidado diseño y tratamiento sonoro que contiene esta caja.

Musicalmente contiene mucho del mejor jazz que se ha hecho jamás. Un quinteto formado por Jimmy Cobb a la batería, Paul Chambers al bajo, Wynton Kelly al piano y John Coltrane y Miles Davis al saxo y trompeta respectivamente. La música contenida en estos conciertos pone de manifiesto la distancia musical existente entre el trompetista y Coltrane quien desarrolla largas improvisaciones que reflejan una búsqueda incesante que luego se vería reflejada en toda la carrera posterior del saxofonista. Por lo que vemos una lucha entre dos mundos: el hard bop del quinteto de Miles con una música que supuso un avance en el jazz de finales de los 50 y un músico que estaba caminando al jazz de los años 60 del que sería su faro indiscutible dentro del jazz.

En los diferentes conciertos que contienen los 4 cd podemos ver como buena parte del público no comparte el planteamiento musical de Coltrane al que incluso pitan en medio de sus largas improvisaciones y como la sección rítmica de la banda se muestra incluso perpleja intentando seguir al saxofonista. Pero esto, lejos de ser algo negativo, es el reflejo de una música llevada al límite, del margen de libertad y de búsqueda que el líder Miles Davis buscaba en sus bandas, permitiendo a sus músicos expresarse con absoluta libertad. Y esto es lo que mejor define el jazz y que explica porqué Miles consiguió estar siempre a la vanguardia en todos sus movimientos musicales. Es un auténtico lujo disfrutar de dos genios como Miles Davis, en plenitud de facultades, haciendo gala de su menos es más con improvisaciones de auténtico maestro que no tiene su virtud en las piruetas técnicas sino en un sonido y una musicalidad como pocos en la historia de la música; y de John Coltrane que es el polo opuesto, con un virtuosismo sin precedentes, un dominio absoluto del instrumento y que exprime la armonía como nunca antes se había hecho.

Dicen que Miles Davis, famoso por su tremendo carácter, casi lloró después del último concierto con Coltrane, aquí podemos entender el porqué.

sábado, 18 de agosto de 2018

Both Directions At Once: The Lost Album

Es extraño poder decir que hemos comprado el nuevo disco de John Coltrane. Sin duda el 2018 será recordado como el año en el que vio la luz el disco inédito del saxofonista, al publicarse una sesión perdida de la que se conocía su existencia pero de la que no había rastro de registro sonoro.

El lanzamiento es el acontecimiento jazzístico del año y tal vez del siglo. No obstante el nada menos que Sonny Rollins lo ha comparado a descubrir una nueva habitación en la Gran Pirámide. La verdad es que tratándose de Coltrane, la comparación es más que acertada, pues John Coltrane puede ser la Gran Pirámide del Jazz. Y en este caso no sólo hay que celebrar que sea una sesión inédita del saxofonista, sino que además contiene dos temas inéditos que nunca se habían escuchado antes, lo que convierte este hallazgo, en un auténtico milagro. 

“Both Directions at Once: The Lost Album” es el título escogido para esta publicación basándose en una conversación entre el propio Coltrane y el saxofonista Wayne Shorter. El primero le habla al segundo de que al improvisar intenta empezar a la mitad de una frase e ir hacia atrás y hacia delante a la vez. También es interesante el título, porque poniendo en contexto la grabación, hay que recordar que tiene lugar entre los álbumes que grabó con Ellington, el “Ballads” y el disco con Johnny Hartman. De hecho, esta sesión tiene lugar el día anterior a la grabación de este último álbum. Estos 3 discos suponen un intento por parte de Impulse de ofrecer una cara más tradicional del saxofonista, como es sabido, mientras seguía su propio camino con grabaciones como “Coltrane”, “Impressions” o esta sesión, por lo que también se puede entender el título como algo relacionado con el momento en que es grabado.

Ravi Coltrane ha hecho la selección de entre las tomas para hacer un nuevo álbum, aunque teniendo en cuenta que Coltrane rara vez publicaba sus discos sacados de una sola sesión, hace que cobre más importancia el ver más esto como una sesión de grabación que como un disco que nunca sabremos si se habría publicado como tal, de haber vivido el saxofonista. Por lo que lo más recomendable es escuchar esta joya como una tarde con el John Coltrane Classic Quartet en el estudio del mítico productor Rudy Van Gelder. Una sesión que además de contar con varias tomas de dos temas inéditos y que nunca se habían escuchado antes, contiene las únicas versiones en estudio del mítico tema “Impressions” y del “One Up, One Down”. Lo que ya de por si es un auténtico hito, que se completa con una versión de “Vilia” y otro tema con el título de “Slow Blues”.

Por todo esto, no podemos sino insistir en lo que dice el gran Sonny Rollins: Cuantas veces podemos asistir a un descubrimiento como una sala de la Gran Pirámide? Pues eso, a disfrutar del descubrimiento.

jueves, 22 de marzo de 2018

La repesca: Tyshawn Sorey "Verosimilitude"

Inauguro una "sección", perdón por la inmodestia porque con el poco tiempo que le dedico últimamente a este blog, llamar sección a esto es un poco pretencioso. Pero para una vez que me pongo de nuevo a ello, permitidme ser un poco creativo.

Es muy complicado hacer cada año una selección de los mejores discos y además, pasa muchas veces que escuchas discos tiempo después, que merecen ser reconocidos y que tal vez podrían haber estado en la lista. De ahí la idea de repesca.

Uno de esos discos es el último trabajo del batería Tyshawn Sorey: "Verosimilitude". La primera vez que supe de Tyshawn Sorey fue con su trabajo "Oblique-I" gracias a que participaba un pianista que por aquel momento me volvía loco, (aún sigue encantándome) que es John Escreet. Ahí descubrí a un músico que está llamado a ser uno de los grandes innovadores de la música contemporánea. Este disco está en una onda muy diferente a sus posteriores trabajos. Aquí hay una línea más del estilo M-base.

Después fui viendo que participaba en un disco de duetos con el mismísimo Roscoe Mitchell, que acompañaba a músicos como David Binney, Steve Lehmann, Kris Davis... y están sus posteriores trabajos, enmarcados en algún lugar entre el jazz, la música contemporánea, la composición y la improvisación, sin que quede claro exactamente en cual de estos conceptos se encuentra mejor definido.

Con su trio formado por el pianista Corey Smythe y el bajista Chris Tordini ha publicado "Alloy" que ya en su día fue muy aclamado y al que siguió el ambicioso "The Inner Spectrum of Variables" en el que incorporaba 3 instrumentos de cuerda llevando a otra dimensión su propuesta anterior. Un disco este, que no incluí entre los mejores del 2016 porque tampoco llegué a tiempo de digerirlo a tiempo antes de publicar la lista con lo mejor del año. Hay que reconocer que no es una música de digestión fácil. Pero una vez que consigues entrar en el ambiente, no puedes sino rendirte ante una propuesta espectacular.

De modo que ya tenía una especie de deuda con este músico que acaba de ocupar la plaza de profesor del mismísimo Anthony Braxton. "Verosimilitude" es su última propuesta a trio y he de decir que me parece probablemente su mejor trabajo. Es un disco que una vez más navega entre ambos mundos y del que es muy difícil distinguir entre las partes improvisadas y las compuestas. Sorey lleva una trayectoria más que sólida que lo convierte en uno de los músicos más creativos de la escena contemporánea. No sé como va a seguir, pero de momento, disfrutad de este genial trabajo.

martes, 20 de marzo de 2018

Mis Discos 2017

Otro año que pasa y otro año que nos deja un buen puñado de buenas grabaciones para hacer más fácil y mejor nuestro día a día.

Retomando el criterio del año anterior, vuelvo a repetir formato, de modo que seleccioné un 10 + 1, que no es más que elegir 10 discos de jazz, que son los que más he disfrutado y que me parecen más destacables,  mas una selección a mayores de un disco que me ha gustado mucho y que aunque en principio sea jazz, está en una frontera estilística lo suficientemente ambigua como para no tener un estilo claro. Si el año pasado seleccionaba el disco de los Black Bombaim con Peter Brötzmann, este año no puede ser más diferente mi elección. Se trata del último trabajo de uno de mis ídolos y sin duda mi guitarrista favorito: Kurt Rosenwinkel.

Estrenando sello discográfico propio, Rosenwinkel ha lanzado un disco muy personal y que le llevó 10 años terminar. "Caipi" es la continuación del incomprendido pero fabuloso disco "Heartcore" que ahora le da nombre a su sello discográfico. Aunque es la continuación de aquel disco, es importante señalar que aunque parte de un concepto parecido, no se parece en nada en lo que a sonido y estilo se refiere. De hecho, hay que destacar que "Caipi", es un trabajo eminentemente vocal, con una influencia brasileira que lo convierte en un bicho difícil de clasificar pero que a mi me encanta y que no puedo dejar de recomendar.

En cuanto a la selección de mis discos 2017, tengo que comenzar por un disco que a mi me ha parecido el mejor del pasado año y en lo que parezco haber coincidido con la mayoría de los medios especializados, lo cual no deja lugar a dudas de que es un gran trabajo. El nuevo sexteto de Vijay Iyer formado por Mark Shim, Steve Lehmann, Graham Haynes, Stephan Crump y Tyshawn Shorey, cumple con creces lo que promete con semejante formación.

Y también para mi en el olimpo del 2017 está la nueva propuesta eléctrica del eterno Wadada Leo Smith, quien ya el año pasado publicó el que para muchos fue el mejor disco del año: "America's National Parks". Y este año, ataca por partida doble con dos propuestas que si no fuese porque me limito a una selección de 10 discos, incluiría ambas sin duda en esta lista. El brillante trabajo a solo inspirándose en la música de Monk, es una de las propuestas más interesantes del pasado año, aunque selecciono para esta lista su otra publicación: "Najwa". Un disco que parece una especie de "Bitches Brew" contemporáneo acompañado de 3 guitarristas, un bajo y una batería y cuya música recuerda mucho a su propuesta "Organic" cuyos trabajos me parecen lo mejor de lo mejor.

El pianista Matt Mitchell también ha publicado dos trabajos que podrían figurar ambos en esta lista. Su trabajo a piano solo "Förage" es sin duda un disco soberbio y en el que hace versiones muy personales de la música del gran Tim Berne. Pero es su otra propuesta la que me ha cautivado más, el disco electroacústico "A Pountig Grimace". Un disco que supone una evolución brillante en lo que ya es una carrera brillante. Este pianista está en muchos de los proyectos más interesantes de los últimos años. Forma parte del grupo de Tim Berne, del quinteto de Dave Douglas, de Steve Coleman, Rudresh Mahantappa... entre otras propuestas. Baste destacar que aparece en 3 de los discos seleccionados en esta lista.

El gran William Parker no deja de regalarnos joyas con cada propuesta que lanza. Y eso que es un músico prolífico. También el pasado año publicó un disco espectacular a duo con el bajista clásico Stefano Scodanibbio. Un disco muy especial por lo extraño del formato (duo de contrabajo) y que es otra de esas pocas ocasiones en la que se dan la mano el mundo del jazz y el mundo clásico en una perfecta comunión que nos deja un disco eterno. Otro que podía estar y que no está en esta lista. Pero el que si está es el doble álbum "Meditation / Resurrección", un disco en el que ofrece dos propuestas con dos cuartetos diferentes formados por Hamid Drake a la batería y Rob Brown al saxo alto que participan en los dos cuartetos y luego el trompetista Jalalu-Kalvert Nelson que participa en el primero, y el pianista Cooper-Moore que participa en el segundo, formando la ya clásica formación "in Order to Survive".

Steve Coleman, una vez más, estrena propuesta y de qué manera. Natal Eclipse es el nombre que lleva su nueva formación, caracterizada por la ausencia de batería y percusión, creando una propuesta que, aunque lleva todos los elementos que caracterizan la música de este gigante, suena diferente e incluso posee, por momentos, un toque más camerístico que en sus anteriores propuestas.

La nueva propuesta del incansable Ken Vandermark con su banda Made to Break llamada "Trebuchet" es una de las joyas del 2017. La verdad es que todos los trabajos anteriores poseen una gran calidad, pero con "Trebuchet" creo que han conseguido su mejor trabajo hasta la fecha. Acompañado por Jasper Stadhouders al bajo eléctrico, Tim Daisy a la batería y Christof Kurzmann con la electrónica, Made to Break tiene momentos de contagioso groove y pasajes más calmados en los que entra en juego la creación de atmósferas en las que Kurzmann es un maestro. Van ya 5 trabajos de esta formación pero podemos seguir ansiosos esperando más,

Desde la llegada de Tim Berne a ECM con el estreno de su nuevo proyecto "Snakeoil", siempre ha estado para mi entre los mejores discos del año. Pero es que a cada propuesta, entrega un trabajo mejor, por lo que inevitablemente está entre mis favoritos sin ninguna duda. Si el anterior trabajo era su mejor propuesta, gracias también a la incorporación del guitarrista Ryan Ferreira, con este "Incidentals", aún presenta una propuesta si cabe más redonda. En fin, que seguimos disfrutando de este más que fructífero paso del saxofonista por el sello alemán. Y que dure.

Tengo que reconocer que tengo debilidad por la música de David Binney. Lo cual es lógico porque es uno de los saxofonistas más increíbles que he escuchado y porque además siempre produce trabajos de una exquisita calidad. Cuando escuchas su nueva propuesta "The Times Verses", entiendes el porqué Binney declara estar muy orgulloso de esta propuesta. Este disco es un buen ejemplo y resumen de la música de Binney.

The Thing siempre está abierto a sorprendernos con proyectos a los que suman colaboradores con los que facturan trabajos excepcionales. Eso sí, siempre muy diferentes, lo que se agradece por la variedad de propuestas. Fue así con gente como Thurston Moore, Neneh Cherry, Jim O'Rourke o Otomo Yosihide. Ahora es el turno de uno de los guitarristas legendarios aunque desconocidos para el gran público: James Blood Ulmer. Un guitarrista muy particular, que parece el propio Jimi Hendrix tocando Free, si es que no lo tocaba. Una vez más The Thing ofrece una nueva y brillante propuesta gracias a la capacidad de reinventarse con cada colaboración.

Y para finalizar, otro músico cuyas propuestas están siempre entre mis favoritas desde que llegó a ECM. Empezó con aquella joya a piano solo que fue "Avenging Angel", al que le siguió el brillante trabajo a Trio en "Chants" y ahora, en otra vuelta de tuerca, un trabajo diferente con un nuevo cuarteto formado por el batería David King, el Saxofonista Chris Speed y el bajista Chris Lightcap. Sin duda otra cara diferente de la música del que para mi es uno de los pianistas más interesantes de los últimos años y que por suerte, ahora se prodiga un poco más que en años anteriores.

- Vijay Dyer Sextet "Far From Over"
- Wadada Leo Smith "Najwa"
- Matt Mitchell "A Pounting Grimace"
- William Parker Quartets "Meditation/ Resurrection"
- Steve Coleman's Natal Eclipse "Morphogenesis"
- Made to Break "Trebuchet"
- Tim Berne's Snakeoil "Incidentals"
- David Binney "The Time Verses"
- James Blood Ulmer with The Thing "Baby Talk"
- Craig Taborn "Daylight Ghosts"

- Kurt Rosenwinkel "Capi"

viernes, 27 de octubre de 2017

Black Bombaim & Peter Brötzmann

La banda portuguesa de rock experimental o psicodélico o como quiera etiquetarse a los Black Bombaim, publicaron el pasado año un disco único que estuvo entre mi elección de discos favoritos, concretamente siendo el 1 de los 10+1 que elegí. Esto porque tampoco es que pueda decirse que sea un disco de jazz, lo cual importa poco, pero tampoco muy alejado de él.

Me estoy refiriendo a ese experimento sonoro que es el disco de Black Bombaim con la leyenda de la escena libre europea, el gran Peter Brötzmann. Un disco publicado por una colaboración entre el sello ShhPuma, un subsello de clean feed y el sello lovers & lollypops y que mezcla el mundo del rock alternativo y el free jazz europeo buscando aquellos puntos en los que pueden converger dos estilos aparentemente tan antagónicos.

No era la primera vez que esto ocurría, pues en la discografía de la banda portuguesa destacan precisamente dos álbumes, "Far Out" y "Live at Casazul" en los que colabora otro titán de la escena de la free como es el saxofonista portugués Rodrigo Amado, pero no cabe duda de que la participación de Peter Brötzmann en este proyecto, le ha dado una relevancia y una consistencia que no se encuentra en los citado álbumes en los que la participación de Amado es una colaboración puntual en un disco de los Black Bombaim, mientras que en el caso de Brötzmann, es un proyecto compartido en su totalidad, lo que genera un concepto diferente.

El pasado miércoles 25 de octubre, tuve la ocasión de asistir al concierto celebrado en el Music Box de Lisboa en el que presentaron el citado disco en un directo difícil de olvidar.

Salían al escenario los tres integrantes de Black Bombay acompañados de Peter Brötzmann, cuya presencia llenó el escenario y acaparó la atención gracias a su ya irónica imagen y figura, dando inicio al concierto con un solo de tenor que, tal y como ocurre en el disco, dio inicio a un concierto lleno de energía, y sin tregua en el que apenas hubo un respiro entre tema y tema. Con el característico sonido del saxofonista alemán, fuertemente influenciado por Albert Ayler y que le valió el apodo de Machine Gun, como el título de su álbum más emblemático, se hizo el silencio en la sala para anteceder a la tormenta y el estruendo que a un volumen endiablado, es el directo de esta banda que sin duda posee una energía que casa muy bien con el sonido de Brötzmann.

El desarrollo del concierto fue casi tal cual el repertorio del disco, con pocos momentos de calma en medio de la enérgica propuesta, que consiste en unos temas largos y progresivos que lanzan de una manera increíblemente coherente las improvisaciones de Brötzmann. Música auténtica, sincera y sin concesiones, poco más de una hora seguida de concierto que terminó sin pausa y sin bises, creando un verdadero trance sonoro y rítmico.

Increíble ver a un Brötzmann de nada menos que 76 años de edad, en un concierto con esta energía. Por muchos años!